TOYOTA
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Por Mauricio Barquero – Capacitación Comercial Grupo Purdy Motor


Después del cinturón, el “airbag” o bolsa de aire es uno de los elementos de seguridad pasiva que más vidas salvadas. Después de ser lanzado al mercado automotriz por Mercedes Benz en 1981, todos los fabricantes lo han incorporado a sus vehículos con el fin de ayudar a proteger perfectamente a sus ocupantes en caso de un accidente.


Pero te has preguntado: ¿cómo funciona realmente un airbag? ¿Cuál es el secreto de su despliegue tan rápido? ¿Qué elementos lo conforman? ¿Cuántos tipos de airbags existen?, a continuación, trataremos de dar respuesta a todas estas interrogantes:

 

Primero que todo, un airbag está formado por tres elementos fundamentales:

 

-        los sensores de impacto (hay muchos y de diferentes tipos)

-        el dispositivo de inflado

-        la bolsa de aire 


Todos ellos se conectan a una computadora que es la que se encarga en todo momento de monitorear el sistema y realizar los cálculos correspondientes con el fin de tomar en cualquier momento la decisión de desplegar el o los airbags necesarios.


Los sensores de impacto se distribuyen a lo largo del vehículo. Los principales se encuentran en la parte frontal y son los encargados de detectar la primera fase de la deceleración. Además, existen también en los costados para activar los correspondientes airbags instalados en asientos y ventanas.


Paralelamente a ellos, la computadora toma la información de otros muchos sensores que ayudan tanto en la detección como en la gestión de posibles falsas alarmas. Y es que, por ejemplo, en un choque frontal no siempre se desplegarán los laterales o viceversa, porque su efectividad puede que no fuese la adecuada.



¿Cómo se abren? ¿Cuánto tardan en abrirse?

 

En el momento en que los valores límite introducidos en la computadora son sobrepasados, ésta lanza la orden de activar los distintos airbags repartidos por el vehículo mediante un impulso de corriente que fluye hacia el iniciador eléctrico, formado por un conductor envuelto en material inflamable mediante el cual se produce la reacción que permite el llenado del airbag. La toma de decisión, así como el envío del impulso eléctrico toma aproximadamente entre 15 y 30 milisegundos.

 

¿Cómo se inflan los airbags?


Esta reacción se produce gracias al propelente, que es una mezcla de compuestos que con la temperatura alcanzada tras la inflamación del iniciador eléctrico genera un gas inerte de una forma muy rápida, del orden de 30 a 40 milisegundos.


Esto hace que el airbag salga proyectado de su alojamiento a aproximadamente 300 km/h, y de ahí que sea tan importante tanto guardar una correcta postura en el asiento como utilizar el cinturón de seguridad y así poder evitar lesiones.


De esta forma y en unos 80 milisegundos, justo antes de que el cuerpo empiece a moverse hacia adelante como consecuencia del impacto, todos los airbags se encuentran correctamente desplegados.


Una vez que el cuerpo llega a ellos y gracias a unas pequeñas válvulas situadas en la parte posterior, se produce un desinflado controlado que permite dosificar la fuerza que tienen que soportar la cabeza y el tórax en la deceleración, así como permitir a los ocupantes salir del vehículo sin que su volumen sean un impedimento.


Es importante aclarar que no siempre los airbags se activan luego de una colisión, ya sea porque el choque ha sido de baja intensidad y no supone riesgo para los ocupantes, o porque el ángulo de choque no corresponde al establecido por la unidad.


Tampoco se activan si el choque se ha ocasionado en un determinado lugar el vehículo que no dispone de airbag. Por ejemplo, si el vehículo sólo tiene airbags frontales, en caso de recibir un impacto lateral no se activarán los airbags frontales



Nuestro país por disposición de la ley, obliga que prácticamente todos los automóviles nuevos deben tener airbags.

 

Recordá que podés hacer cualquier consulta sobre tu Toyota aquí: http://toyotacr.com/contacto



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